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La música clásica es aquella producida o enraizada en las tradiciones occidentales, sea de carácter religioso o secular, cuyas normas fundamentales se regularon entre 1550 y 1900. Sin embargo, es un término muy amplio que suele ser sinónimo de «música académica» y reúne composiciones desde el siglo XI hasta la actualidad, siempre que éstas sigan unas normas determinadas. Han sido muchísimas las personas que se han dedicado profesionalmente a la música clásica y en Supercurioso hemos querido hacer una selección de los Mejores Músicos Clásicos de la Historia. ¡Acompáñanos y conócelos!

Conoce a los Mejores Músicos Clásicos de la Historia

Elegir los mejores músicos clásicos de la historia no es una tarea fácil. Son muchos los que merecerían estar en esta lista y seguramente en la selección es imposible obviar el gusto personal. Te proponemos que al final de la entrada dejes tus comentarios y aportaciones para que podamos ampliar o modificar esta lista. 🙂

1. Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791)

Mozart nació en Salzburgo en el seno de una familia dedicada a la música; de hecho, la hermana de Mozart, María Anna, también era una música extraordinaria. Fue considerado un niño prodigio, ya que a los 5 años leía y escribía música, empezando a componer a los 6 años. Estudió a los grandes maestros de su época como Haydn y Bach.

Después de recorrer varias cortes europeas dando conciertos, a los 17 años aceptó un puesto de músico en la corte en Salzburgo, época en la que se dedicó a componer. En 1781 se trasladó a Viena. Alternó períodos de pobreza y prosperidad y en 1782 se casó en contra de la opinión de su familia. Tuvo seis hijos de los que solo 2 sobrevivieron a la niñez.

Su trabajo como músico es extraordinario. Compuso óperas, sinfonías, conciertos, piezas para piano, etc. abarcando desde composiciones poderosas y emotivas hasta las más populares y alegres. Influyó mucho en otros compositores como Beethoven. En el último año de su vida compuso varias obras entre las que destaca la ópera «La flauta mágica» o el famosísimo motete «Ave verum corpus K. 618».